CAB. WO OCT 15

Más reciente

EL HOMBRE QUE ME ENSEÑÓ A AMARME.

el hombre que me enseño a amarme

Nunca supe cómo hacerle entender cuánto sus acciones me lastimaban.

Súplicas , gritos, reclamos, reproches, nada funcionaba.

No supe poner límites, ni soltar a tiempo esa relación que el corazón me atravesaba.

Y sin que lo pidiera, cada día, yo le daba nuevas oportunidades, pero él, no lo notaba.

Ignoraba mis palabras, como aquel que ignora a una planta y piensa que sin agua vivirá. Mientras tanto yo pensaba “algún día entenderá”.

Así que durante muchos años, luché para que esto maravilloso que yo sentía nunca se acabara.

Él era la razón de mi felicidad, y eso, era justo lo que me apagaba.

Renunciar a mi vida a su lado, era romper el futuro que anhelaba.

Por éso me quedé, por éso lo intenté, por éso yo trataba.

Yo lo amaba, en mi estúpida creencia humana, de creer que amar; es darlo todo por nada.

Enloquecí de frustración e impotencia al no poder hacerle entender nunca nada.

Siempre me decía; ” ay mujer, eres una exagerada”.

Así me fuí deprimiendo, me fuí perdiendo, me fuí quedando amargada, de ver tanta injusticia y tener que quedarme callada.

Era tanto lo que sus acciones me lastimaban, que paso a pasito, yo misma, de a poquito, sin decirle, me alejaba.

Me fuí callando mis te quieros, fui ahogando mis palabras.

Las que eran de reproche, y también, las que eran para decirle que lo amaba.

Le fuí cerrando mi corazón, poco a poquito, para ver si en el ínter, el se daba cuenta y reaccionaba a mi silencioso grito.

Con la esperanza, de que antes de que yo encontrara el valor para dejarle, sorpresivamente hiciera todo para reconquistarme.

Pero no. No funcionaron mis silencios. Ni tampoco mis gritos. No funcionaron ni mis oraciones, ni mis lágrimas, ni mis quejidos.

Yo misma me harté de todo ese estúpido drama, en el que inevitablemente caí.

Me autoobservé repitiendo a mi madre, repitiendo la misma historia de la que tanto huí.

Fui la víctima de mi propia falta de amor. Pero era a él, al que yo culpaba.

Cuando en realidad él solo fué, el cómplice perfecto, para co-crear, lo que en mi subconsciente yo guardaba.

Caminé en el inframundo, perdí mis ganas de vivir.

Viví el infierno que viven los que no se quieren; yo, me quería morir.

Tomé todos los cursos, estudié las religiones, leí todos los libros para encontrar razones.

Escribí miles de versos y cientos de canciones.

Fuí con todos los maestros, pero más me confundía, nada me sanaba, yo estaba tan herida, enfrentando un cúmulo de dolor, de ésta y seguramente, otras vidas.

Hasta que una mañana fresca, después de tanto llorarlo, me levanté renovada, con el valor, y la fuerza de dejarlo.

Ya no esperaba su apoyo, ya no esperaba su cambio, ni sus consideraciones, ni respeto, ni que entendiera mi fastidioso llanto.

Había perdido el miedo a perderlo, porque en mi búsqueda de tratar de cambiarlo, yo me había encontrado a mí misma.

Y fué entonces cuando temeroso, vió en mis ojos que yo estaba decidida, me sintió realmente perdida y quiso hacer todo para que yo no me fuera.

Pero, ya era tarde, él me había enseñado a amarme, y era imposible que me retuviera.

 

Autora:

Patricia Olaniel

En este Monterrey naci

en este monterrey naci
Nacida y criada Monterrey NL  Mexico , cuando la familia era el comienzo de todo.
No había dramas porque las situaciones se cortaban de raíz …y borrón y cuenta nueva.
Si te portabas mal te daban un chanclazo o varios y si te ponías malcriado te reventaban la boca.
Los niños no discutían con sus padres, los padres eran la ley.
Los primos eran tus hermanos y los compañeros del colegio tus primos, los profesores eran modelos; y no se les faltaba el respeto.
Me enseñaron a saludar, a despedirme, a decir gracias y a pedir permiso y a entender el lenguaje de los ojos (sobre todo ese lenguaje)
Salíamos a jugar con los vecinos de la cuadra (los vecinos de antes eran como hermanos) todos juntos, era toda una aventura, nos subíamos a los árboles, a las bardas y azoteas a tirarle a las urracas con las huleras, y jugábamos fútbol, escondidas, encantados, carreritas, canicas, burro bala, burro castigado (una la tuna, dos patacos, tres maria candres, etc), palitos chinos, quemados, bote pateado, stop, policías y ladrones.
Contábamos cuentos de terror y chistes, a bajar el cerro en bicicleta o avalancha o con cualquier cosa donde nos pudiéramos subir y resbalarnos para ver quien se rompia la maceta, o jugar al papalote o cometa en el que aún que te tocara perder tu papalote, no te enojabas, sino que te unías a quien te tiró para ver que peripecias realizaba con su papalote y sus navajas en la cola. etc etc etc y más etc.
Comíamos lo que nuestras madres cocinaban y PUNTO!
Comiamos arroz con pollo, frijoles, lentejas, pollo con papitas fritas, verduras, etc.
Jugamos al trompo, al yoyo (duncan, pipo yoyo, o los del monton), Doña Blanca, a brincar la cuerda, la traes, avión (desarrollábamos destreza motora fina) y otros.
Podíamos caminar de arriba para abajo o nos montábamos en nuestras bicicletas (el que tuviera), patinábamos e íbamos a casa de un vecino amigo.
No teníamos miedo a nada y respetábamos a nuestros abuelos.
Se nos enseñó el respeto por los demás y por la propiedad ajena.
Como niño, no se hablaba si un adulto estaba hablando.
Si alguien tuvo una pelea, fue una pelea de puños.
Los niños no teníamos armas cuando crecimos, excepto revólveres de palo o de fulminantes para jugar de vaqueros!

Leer el resto de esta página »

Imagen

Siempre hay esperanza

siempre hay esperanza by litzzylo 900 x 1700

Campaña contra el Grooming tengamos cuidado de quien agregan nuestros hijos a sus redes sociales.

¿Qué es el grooming?

El grooming es el conjunto de acciones que realiza una persona sobre un menor a través de las nuevas tecnologías con una finalidad sexual.

El objetivo puede ir desde la obtención de imágenes en situaciones sexuales hasta el intento de establecer un encuentro con el menor para abusar de él.

 

 

Como prevenir el Grooming:

La organización “Protegeles” proporciona a las víctimas abogados y psicólogos para acompañarlas, ayudarlas y asesorarlas, y ha elaborado el siguiente decálogo de consejos para prevenir el grooming:

  1. Rechaza los mensajes de tipo sexual o pornográfico. Exige respeto.
  2. No debes publicar fotos tuyas o de tus amigos/as en sitios públicos.
  3. Utiliza perfiles privados en las redes sociales.
  4. Cuando subas una foto en tu red social asegúrate de que no tiene un componente sexual. Piensa si estás dispuesto/a a que esa foto pueda llegar a verla todo el mundo y para siempre.
  5. No aceptes en tu red social a personas que no hayas visto físicamente y a las que no conozcas bien. Si tienes 200, 300 o 500 amigos estás aceptando a personas que realmente no son amigos ni familiares tuyos.
  6. Respeta tus propios derechos y los de tus amigos/as. Tienes derecho a la privacidad de tus datos personales y de tu imagen: no los publiques ni hagas públicos los de otros.
  7. Mantén tu equipo seguro: utiliza programas para proteger tu ordenador contra el software malintencionado.
  8. Utiliza contraseñas realmente privadas y complejas. No incluyas en tus nicks e identificativos datos como tu edad, etc.
  9. Si se ha producido una situación de acoso guarda todas las pruebas que puedas: conversaciones, mensajes, capturas de pantalla…
  10. Si se ha producido una situación de acoso NO cedas ante el chantaje. Ponlo en conocimiento de tus padres, pide ayuda al Centro de Seguridad en Internet para los menores.
A %d blogueros les gusta esto: