CAB. WO OCT 15

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LaPalabra Magica ( Earl Nigthingale)

la palabra magica
Buenos Días! …
Habla Earl Nightingale, y este es el primer mensaje de la serie “ SEA EL MEJOR EN SU CAMPO”, que he titulado “ La palabra Mágica”
Son catorce mensajes los que forman el programa y recomiendo que se consagre un mes a cada uno de ellos… excepción hecha del que sirve de introducción y al que he puesto el titulo de “El Jefe”. Lea cada mensaje durante el mes cuantas veces lo crea conveniente. Si hace esto, cada mensaje llegará a ser parte de su manera de pensar y de actuar. La mejor hora para leerlos es ya sea la primera hora de la mañana… o cuando vaya a acostarse por la noche.
Antes de empezar, me gustaría que usted supiera que no voy a tratar de decirle cómo debe vivir. Eso no es de mi incumbencia, ni de la incumbencia de nadie, Es asunto que le toca a usted. Ni tampoco es la serie “SEA EL MEJOR EN SU CAMPO”, una colección de chistes, ni platitudes, ni de caramelos.
La primera cosa que deseo que usted entienda, Si es que no la entiende ya, es que existe una manera de vivir para tener éxito todos los días de su vida. El éxito no es un fuego fatuo que llega a unos y no a otros por el destino, el azar o la suerte. Si usted ha tenido esta idea en lo pasado… ahora es buen tiempo de desprenderse de ella. El éxito en la vida puede predecirse con absoluta certeza. Usted puede tener todas las cosas que desea… todas; y las tendrá si es que hace este mensaje una parte de su manera de pensar… una parte de su manera de vivir.
Si a un hábil constructor usted le proporciona los planos de construcción, ¿cree usted que es por suerte o por casualidad, el que termine la estructura con éxito? Naturalmente que no. Solamente el constructor empezó por el comienzo y siguió el plano, paso a paso, hasta completarlo. Esto es lo que es la serie “SEA EL MEJOR EN SU CAMPO” Es el plano de construcción del éxito. Si usted lo sigue, los resultados serán automáticos…siempre…para todos.
Ahora, empecemos con el primer mensaje de “SEA EL MEJOR EN SU CAMPO”
“¡La Palabra Mágica! Los expertos la llaman la palabra más importante (dados los resultados que obtenemos en la vida) de nuestro lenguaje y de cualquier otro. Y la palabra mágica es: ¡La Actitud!.
La actitud se define como “La posición o talento que indica acción, sentimiento o humor de ánimo”. Y son nuestras acciones, sentimientos o estados de ánimo o humor los que determinan las acciones, sentimientos o humor de los demás hacia nosotros.
Es nuestra actitud hacia la vida, por lo tanto, lo que determinará la actitud de la vida hacia nosotros, ¿Exactamente qué es lo que esto significa? Bueno, todo funciona según la ley de la causa y el efecto. Por eso es que digo que el éxito se puede garantizar y llegar a nosotros con tal de vivamos de la manera correcta.
Tenemos a nuestro cargo el producir causas… los efectos, o los premios de nuestras acciones, tendrán cuidado de si mismos…
Buena actitud… buenos resultados. Mediana actitud… medianos resultados, Mala actitud… malos resultados.
Y es que cada uno de nosotros conforma su propia vida. Y sus formas son, y serán determinadas por nuestra actitud, aquella que asumimos la mayor parte del día. Todo esto parece sencillo, ¿ no es cierto? Más no lo es tan fácil. Para muchos de nosotros, el aprendizaje de este nuevo hábito toma tiempo. Pero, una vez dominado, su vida cotidiana se volverá tan diferente como lo es el salir de la obscuridad a la brillante y clara luz del día.
Por ejemplo, una persona con una actitud mezquina hacia el aprendizaje de una cosa, poco es lo que aprenderá, hasta que cambie esa actitud. Yo sé que usted puede traer a su memoria muchos ejemplos de esto, en su propia vida. Si tomamos la actitud de que no podemos hacer nada, generalmente no haremos nada. Actitud de fracaso… y estamos derrotados antes de empezar.
Así es que sabemos que lo que recibimos de la vida, lo que logramos o dejamos de lograr se debe, en una gran parte, a la actitud que adoptemos en lo general.
El brillante William James, de la Universidad de Harvard, lo explicaba así “El gran descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas al alterar sus actitudes mentales”. Y como se puede ver, este es un campo que cada uno de nosotros puede controlar … ¿y no es maravilloso que tengamos este gran poder sobre lo que nos va a pasar?.
Para desarrollar una buena actitud hacia el mundo en general, cada uno de nosotros debe primeramente desarrollar una buena actitud hacia sí mismo. No podemos dar a los demás algo que no tengamos, así es que la actitud que tomemos con nosotros mismos determina nuestra actitud hacia el mundo.
Cada vez que vea usted a alguien con una actitud pobre, puede estar seguro de que tiene una pobre actitud hacia sí mismo. No se gusta mucho como persona… por lo menos en ese momento. Es infeliz por algo, pues una persona feliz refleja su felicidad en su actitud. Una persona con actitud pobre la mayor parte del tiempo es infeliz y frustrada la mayor parte del tiempo. Esto es fácil de ver y de comprender.
Ahora bien; aquí mismo llegamos a un hecho extraño: estamos tan familiarizados con nosotros mismos que tenemos la tendencia de tomarnos como cosa natural; tenemos la tendencia de minimizar las cosas que podemos lograr… las metas que podemos alcanzar… y por una razón igualmente extraña, creemos que los demás pueden lograr cosas en nuestro campo de actividades que nosotros no podemos. Pero yo deseo que usted se percate que existe un área enorme de potencial sin desarrollar dentro de cada uno de nosotros… una gran reserva de talento y de habilidad que habitualmente fallamos en usar.
Literalmente, existen millones de seres que llevan una vida estrecha, obscura, frustrada – viven defensivamente- sencillamente porque asumen una actitud defensiva, dudosa, hacia ellos mismos y, como resultado, hacia la vida en general.
¡La actitud es el reflejo de una persona! ( Lo que sucede adentro, se muestra afuera). La actitud propia es incalculablemente poderosa. Puede sacar de nosotros maravillosos resultados. Pero debemos adiestrarla, pacientemente día a día.
Y por unos minutos, hablemos de la gente que tiene éxito. Este 5 por ciento que está arriba de la demás gente, que va navegando en la vida de un éxito al otro y que, cuando ocasionalmente fallan en algo, lo alejan con un encogimiento de hombros y siguen adelante de nuevo.
No importa lo que una persona haga… hombres y mujeres en el campo de las ventas, ejecutivos de negocios, profesionistas, esposas y madres, estudiantes, gente de la milicia, servidores públicos, hombres y mujeres de la vida religiosa, trabajadores y mujeres en todos los campos de las actividades… doquiera que usted halle una persona haciendo un trabajo prominente y obteniendo resultados prominentes, allí encontrará la persona que tiene la actitud adecuada. Basta con pensar en la gente que usted conoce para probar esto.
Estas personas toman la actitud hacia ellas mismas de que pueden lograr lo que se propusieron lograr; de que no hay razón valedera de que puedan ser competentes, exitosas. Tienen una actitud sana hacia ellas mismas… y como resultado natural… hacia la vida y las cosas que desean lograr.
Por esta causa, logran cosas notables y llegan a ser llamadas triunfadoras, prominentes, brillantes, afortunadas, etc. Con frecuencia no son más brillantes ni prominentes que la mayoría de las personas de que usted está rodeado… más tiene la actitud adecuada. Y no hallan sus logros tan difíciles, y muchas veces los hallan sorprendentemente fáciles, sencillamente porque hay tan pocos que realmente se esfuerzan… y que realmente creen en ellos mismos.
Las personas de éxito son de todas formas y tamaños y de variables grados de inteligencia, de ambiente y de educación. Más todas tienen una cosa en común; esperan de la vida más bien que mal; esperan triunfar más frecuentemente que fallar… y triunfan.
Cuando usted desee algo que valga la pena, asuma la actitud pensando que existen más razones de obtenerla que de no poder obtenerla.
Vaya usted a ganarla… persígala… trabájela… pídala, y de diez veces que lo haga, nueve la obtendrá.
Ahora, piense usted en esto.
Nuestro ambiente, nuestro medio, es realmente el espejo de nuestra actitud mental. Si no nos agrada nuestro ambiente, tenemos primero que cambiar nuestra actitud. El mundo no tiene favoritos …es impersonal. No le importa quien triunfa o quien falla; no le importa si cambiamos o no. Nuestra actitud hacia la vida no afecta al mundo ni a la gente que vive en él, tanto como nos afecta a nosotros mismos.
No sería posible calcular aún el número de empleos que se han perdido, el número de ascensos que se han escapado, el número de matrimonios que se han echado a perder, el número de ventas que se han perdido. Pero se pueden calcular por millones los empleos que se desempeñan pero que se odian, los matrimonios que se toleran pero que son infelices… todo a causa de la gente que está esperando que el mundo y lo demás cambie hacia ellos, antes de que ellos cambien, en lugar de ser lo suficientemente grandes y lo suficientemente sabios para, por lo menos, hacer un intento que probará, fuera de toda sombra de duda, dónde está el problema.
Los estudios que se han hecho de las vidas de literalmente miles de personas de éxito han demostrado que esas personas irradian confianza, seguridad. ¡Ellas esperaban el éxito y OBTUVIERON el éxito! Y se pueden distinguir por la manera de caminar… por la manera en que miran y actúan … puede sentírseles cuando entran a un lugar. Puede que sean gruesas y de corta estatura, o altas o delgadas, o de todas combinaciones intermedias…pero todas ellas llevan consigo la actitud que atrae el éxito.
Muy bien, así es que la actitud de éxito le dará a usted el éxito que buscamos, pero ¿cómo hace una persona para tener esta clase de actitud?.
Los medios más fáciles y efectivos para formarse una buena actividad como hábito es empezar a actuar COMO si usted tuviera una actitud buena, positiva, expectante, hacia la vida. ¡Eso es! Ahora empiece a caminar, actuar y a aparecer como si usted perteneciera a ese grupo. Si usted está en el 5 por ciento superior, sabe lo que quiero decir. Si nunca lo ha intentado se asombrará de lo que sucederá. Recuerde, las acciones aprontan los sentimientos… tal y como los sentimientos aprontan las acciones.
No hace mucho tiempo, leí un párrafo que decía así: “La vida es aburrida sólo para la gente aburrida”. Esto es verdad. Podría haberse dicho: “ La vida es interesante sólo para la gente interesante”. O de esta otra manera: “La vida es de éxito sólo para la gente de éxito”.
Lo que estoy tratando de decir es que usted debe primero mentalmente convertirse,… desde el punto de vista de la actitud… en eso que usted desea obtener… El gran filósofo alemán, Goethe,lo explicaba así: “ Antes de hacer algo, debe usted primero ser algo”.
Un famoso y exitoso “Empresario” fue interrogado por un periodista: “¿Cuándo se convirtió usted en hombre de éxito?.
Replico: “Yo empecé a tener éxito cuando dormía en las bancas de los parques públicos. Yo sabía lo que tenía que hacer, y sabía que lo iba a hacer” Como usted ve, su actitud fue la del éxito, aquella de esperar el éxito, antes de que los resultados tangibles del éxito se materializaran y se ganarán. (Ya entraremos en esta fase particular de la serie “SEA EL MEJOR EN SU CAMPO”, En el Mensaje No. 3), pero por ahora recuerde que una persona debe ACTUAR … PARECER… y por medio de estas cosas… SENTIRSE CON ÉXITO, antes de que el éxito que se busca, venga.
Lo más probable es que usted conozca a personas que la gente llama “persona de suerte”. Toda clase de cosas buenas y maravillosas les suceden… y dan la impresión de ir por la vida “ dándose la gran vida” y obteniendo más en un año de lo que la mayoría de las gentes ganan en cinco años.
Esto ya ha sido estudiado científicamente, y si usted quiere honradamente pasar por la prueba que voy a recomendarle, y seguir en la prueba todos los días durante los próximos treinta, se encontrará usted mismo juntándose a este grupo pequeño, feliz y extremadamente productivo. Se encontrará usted como “persona de suerte, como dicen, y muchos de sus problemas tendrán cuidado de sí mismos.
De esto puede estar seguro… los resultados serán punto menos que asombrosos. He aquí la prueba.
Durante los próximos treinta días, actúe hacia el mundo… hacia todo y hacia todos con los que tenga contacto… con una actitud que represente la clase de resultados que usted desea obtener. Esto es: si el resultado que usted desea es más éxito en lo que usted esta haciendo, actué como si ya estuviera en posesión del éxito que busca. Si usted desea que los demás lo traten con admiración y respeto, trate a los demás con admiración y respeto…primero.
Durante los próximos treinta días, trate a todas las personas con quienes tengan contacto como si fueran las personas más importantes de la tierra, Y hágalo por dos excelentes razones.
1. – Por lo que a una persona concierne, ella es la más importante de la tierra, Nunca hará usted que esa persona lo admita, pero así es como se siente de todos modos…y
2. – Porque ésta es la forma en que todos los seres humanos deben tratarse.
Pero, ¿Por qué tratar así a todos? ¿Por que debemos tratar al elevadorista, o al mensajero con el mismo respeto y cortesía que tenemos para nuestro mejor amigo o nuestro mejor cliente? De nuevo por dos razones:
1. – Porque al tratar a todos de la misma manera, formamos el hábito adecuado… y,
2. – ¿Puede usted decir verdaderamente que una persona es realmente más importante que otra?
Lo principal, sin embargo, es el asunto de formar la clase de hábitos que redunda en nuestra ventaja automáticamente. Pronto no tendremos ni aun que pensar en ello. Los resultados le asombraran y le encantarán. Nada hay en el mundo que los hombres y mujeres y los niños necesiten más que tener la sensación de que son importantes. Que se les necesita y que se les respeta. Darán su cariño, su afecto… y su negocio… a la persona que les llene esa necesidad.
¿Ha notado usted que mientras más sube usted en una organización importante más agradables parecen ser las gentes? Y es que mientras más importante es una persona es más fácil llevarse con ella… más fácil hablarle… y hacer negocios con ella. ¿Sabe usted porque? Porque tiene una actitud buena y las personas con las mejores actitudes son las que ascienden. No tienen esa actitud a causa de la posición que ocupan, sino que ocupan esa posición como resultado de su actitud.
Así que, durante treinta días, actúe hacia los demás y hacia el mundo en lo general exactamente de la misma manera que usted desea que el mundo y los demás actúen hacia usted. Trate a su esposa, o a su marido, como la persona que realmente es: la más importante. La persona más importante, y lo mismo con sus hijos, lleve usted al mundo, todas las mañanas durante treinta días la clase de actitud que usted tendría si usted fuera la persona de más éxito en la tierra. Y note qué rápidamente se convierte esa actitud en un hábito. Casi inmediatamente se notará un cambio. Las irritaciones que solían producir frustraciones y molestias desaparecen. Y cuando una persona menos informada que usted le hace pasa un mal rato, siga usted en su propósito. Cuando alguien se le cierra a usted en su automóvil, o actúa en alguna otra forma que muestra su ignorancia y falta de cortesía, no permita usted el rebajarse a su nivel. Téngale lástima… porque realmente eso es lo que se merece. Ese es el nivel al que una persona no desea pertenecer. Y si se actúa como esa persona, encarémonos con la realidad, pertenece a ese grupo.
Cuando una persona desarrolla la actitud adecuada, debe darse cuenta de que ya se ha puesto en el camino de lo que él busca, de que ya pertenece a ese 5 por ciento de gente superior Ha preparado el terreno y sembrado la semilla… ha hecho de si mismo la personificación de lo que busca.
La persona que toma esta actitud debe percatarse de que está usando uno de los más importantes secretos de los hombres y mujeres realmente importantes en el mundo. Antes de que el metal se pueda moldear a una forma deseada, el molde, el receptáculo expectante, debe conformarse primero. Antes de que se pueda levantar un edificio, debe formarse la excavación y poner los cimientos en su lugar.
Y antes de que una persona pueda lograr la clase de vida que desea, debe convertirse en esa clase de INDIVIDUO. Debe pensar, actuar, hablar, caminar, y conducirse en todos los asuntos como se conduciría la persona que se desea ser. Ella es de hecho, esa persona y las cosas que esa persona tendría y haría naturalmente irán a ella.
Así pues…la palabra mágica es: LA ACTITUD
1. – Es nuestra actitud, al comienzo de una empresa, la que, más que otra, afectará su consecuencia exitosa.
2. – Es nuestra actitud hacia la vida la que determinará la actitud de la vida hacia nosotros.
3. – Somos interdependientes. Es imposible triunfar sin los demás.
4. – Antes de que la persona pueda lograr la clase de vida que desea, debe convertirse en esa clase de persona… debe PENSAR, ACTUAR, HABLAR, CAMINAR Y CONDUCIRSE EN TODOS SUS ASUNTOS… como se conduciría la persona en que desea convertirse.
5. – Mientras más alto vaya usted en cualquiera organización de importancia, mejores serán las actitudes que usted hallará. Y hay una buena razón de esto.
6. – Su mente sólo puede contener únicamente un pensamiento a la vez. Puesto que nada se gana teniendo pensamientos negativos, ténganse sólo pensamientos positivos.
7. – El anhelo más profundo de los seres humanos es el sentirse necesarios, sentirse importantes, ser apreciados. Déles esto, y ellos se lo agradecerán.
8. – Parte de una buena actitud es buscar lo mejor en las ideas nuevas… y buscar buenas ideas dondequiera.
9. – No malgaste su tiempo proclamando sus problemas personales. Eso probablemente no lo ayudará… y no puede ayudar a los demás.
10. – No hable de su salud sino cuando sea buena… o a menos que esté usted en consulta con su médico.
11. – Irradie la actitud de bienestar y de confianza de la persona que sabe a donde va. Y verá usted que desde luego empiezan a suceder cosas buenas.
12. – Finalmente, durante los próximos treinta días, trate a todas las personas con quien entre en contacto como si fueran las más importantes del mundo. Si hace usted esto durante treinta días, lo seguirá haciendo por el resto de su vida.
Por favor lea usted este mensaje tantas veces como sea conveniente para usted. Y ahora, para terminar, recordemos las palabras de Walter Dill Scott, de la Universidad de Northwestern:
“El éxito o el fracaso en cualquier empresa se causa por la actitud mental… más aún que por las capacidades mentales”.

El Listòn Amarillo

el liston amarillo

 

 

Tras la ventanilla empañada del autobús se podía distinguir la cara de aquel hombre envejecido, vestido con un traje sencillo, sin moverse y con el rostro escondido como intentando enmascarar su edad. Venia ya cansado por las tantas horas del viaje pero aguantaba despierto ya que la pequeña mochila no le permitía acomodarse. En una de las estaciones abordaron tres jóvenes acompañados de una hermosa muchacha de tez clara y cabellos oscuros. Se ubicaron detrás del hombre, curiosos por su vida… Fueron parte del muy largo viaje tratando de imaginar su situación de vida. ¿Acaso era el capitán de un barco? ¿Un fugitivo de su mujer? ¿O un viejo soldado que volvía a su casa?… Al detenerse el transporte en un pequeño lugar de comidas ubicado en un pequeño pueblo, los chicos bajaron.

Al volver al autobús se sentaron al lado del hombre y la chica intento hilar una conversación al continuar con el viaje: -Estamos Yendo a Florida -Dijo ella.- Me han dicho que es hermoso allí en esta época del año. -Lo es, -Respondió en voz baja, como si recordara algo que pudo haber tratado de olvidar.

-¿Quieres un poco de agua?

–Dijo la muchacha ofreciendo una botella recientemente comprada, el hombre asintió con la cabeza levemente y bebió el líquido fresco y agradable. Después de un rato la chica no supo que mas decir, por lo que tomó la botella y se volvió a su lugar, con los demás que la acompañaban, el hombre –sintiéndose ya mas tranquilo y dejando la mochila en el asiento contiguo- se fundió en un profundo y relajante sueño nocturno. Por la mañana se despertaron parados afuera de un café, la misma chica insistió a sus amigos en que se reúna con él, parecía muy tímido por lo que la joven ordenó cinco vasos de café. Cuando regresaron al autobús, la chica se sentó con el hombre una vez más, y después de un breve periodo de tiempo, lenta y dolorosamente, el hombre cedió a contar su historia. Él había estado en la cárcel en Nueva York durante los últimos cuatro años, y ahora iba de regreso a casa.

-¿Estás casado? –Preguntó la chica-

-No estoy seguro. –Respondió con la cabeza baja-

-¿Usted no sabe? –

Bueno, Le escribí a mi esposa cuando estaba en prisión. Le dije que iba a estar lejos de ella mucho tiempo, y que si ella no podía soportarlo, si los niños hacían preguntas, si le dolía demasiado mi ausencia, bueno, ella podría simplemente olvidarme, que yo lo entendería. Ella debía buscar a otro y reconstruir su vida. Es una señora maravillosa, le dije que no tenía la obligación de escribirme y no lo hizo. No por tres años y medio. –

¿Y vuelves a tu casa, ahora… sin saber nada?

-Sí, -Dijo tímidamente.

– Bueno, la semana pasada, cuando estaba seguro de que me darían libertad condicional, le escribí de nuevo. Vivíamos en Brunswick, justo antes de Jacksonville. Hay un gran Roble justo antes de entrar a la ciudad. Le dije que si ella me quería de vuelta, debía atar un listón amarillo alrededor del viejo roble, si yo veía el listón entonces me bajaría del autobús y volvería a casa. Pero si no ella no me quería de vuelta en casa, si no hubiera un listón en aquel árbol, si ella me hubiera olvidado… entonces tendría que seguir adelante. Ella le dijo a los otros, y pronto todos ellos estaban con él, atrapados en el enfoque de Brunswick, mirando las fotos que el hombre mostraba a ellos de su esposa y tres hijos. La mujer, bonita de una manera sencilla y los niños todavía pequeños. Ahora estaban a 30 kilómetros de Brunswick, y los jóvenes se hicieron cargo de la ventana de asientos del lado derecho, a la espera de la llegada del gran roble.

El autobús adquirió una silenciosa oscuridad, lleno del silencio de la ausencia y la pérdida de años. El hombre dejo de mirar, pidió al grupo de chicos que por favor mirasen por él, justificándolo con que no podría soportar ver aquel árbol vacío, apretó fuertemente el asiento con su mano, intentando enfrentar su mascara de ex convicto. Entonces Brunswick ya quedaba a 15 kilómetros, y luego solo a cinco… Entonces, de repente, todos los jóvenes estaban parados en el autobús, gritando y llorando, haciendo pequeñas danzas de alegría. Todos excepto el hombre.

Él estaba allí aturdido, mirando el árbol de roble que estaba cubierto con pañuelos amarillos, veinte, treinta de ellos, probablemente cientos, un árbol disfrazado como bandera de bienvenida, con telas amarillas ondeando en el viento. El ex convicto se levantó de su asiento y se encaminó hacia el frente del autobús para ir a casa.

DE  EL PERIDOSTA  PÉTER HAMILL  PARA EL TIMES 1971

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